viernes, 20 de mayo de 2016




Estrategia de la empresa, de recursos humanos y de selección


¿Qué formación, experiencia y cualidades han de poseer las personas que queremos tener en nuestra organización? Claramente hay que observar el negocio que tenemos entre manos, los trabajos que es necesario hacer, el tipo de clientes que hemos de abordar, la posible evolución de nuestra tarea empresarial. Y de modo más cercano, los objetivos estratégicos que debemos alcanzar a largo, medio y corto plazo.

Muchas organizaciones se han planteado teóricamente esta pregunta y han resuelto crear unos modelos de rendimiento excelente, o perfiles de competencias. Luego, han comparado su capital humano existente contra estos modelos, buscando posibles gaps que habrán de rellenar con acciones de desarrollo para las personas existentes o con planes de contratación de nuevos profesionales con las capacidades deseadas.

En cualquier caso, como es obvio, antes de implantar cualquier tipo de proceso, método o herramienta de reclutamiento y selección hay que situarse en el contexto organizativo. No se selecciona al “mejor”, se selecciona al “mejor para”. La densidad de talento en una organización tiene sus límites de saturación. En algunas empresas una obsesiva búsqueda de talento puede llevar a situaciones difíciles de manejar, tales como excesivas expectativas salariales o de recorrido profesional que no permiten las oportunidades de crecimiento de la empresa en un momento dado.



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